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Pintura de capricho arquitectónico Giovanni Ghisolfi episodio El Tributo de la Moneda

Codice: 455225
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Autor: Giovanni Ghisolfi (Milano, 1623 - 1683)
Época: Siglo XVII
Categoría: Arquitectura
Expositor
DEQU.ART
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Pintura de capricho arquitectónico Giovanni Ghisolfi episodio El Tributo de la Moneda 
Descripción:
Giovanni Ghisolfi (Milán, 1623 - 1683) Capricho arquitectónico con el Tributo de la Moneda. Óleo sobre lienzo, 78 × 90 cm. Marco antiguo de la época o ligeramente posterior, 93 × 103 cm. Giancarlo Sestieri, ficha de expertización. El importante y refinado capricho arquitectónico examinado representa el episodio evangélico del Tributo de la Moneda y es atribuible a la plena madurez de Giovanni Ghisolfi (1623-1683), uno de los mayores especialistas italianos en pintura de arquitectura fantástica en la segunda mitad del siglo XVII. La composición se desarrolla según un esquema típico de la producción del artista: una monumental quinta arquitectónica ocupa el lado izquierdo de la escena, constituida por un edificio clasicista en ruinas con altas columnas corintias y robustos muros antiguos. La arquitectura, inmersa en una luz rasante que exalta su plasticidad volumétrica, sirve como un fondo escenográfico para el pequeño episodio figurado en primer plano. En el centro de la composición se desarrolla el tema evangélico del Tributo de la Moneda (Mateo 22, 15-22), en el que Cristo, interrogado por los fariseos sobre la licitud del pago del tributo a César, pronuncia la célebre frase: "Dad a César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios". La narración está deliberadamente subordinada al grandioso entorno arquitectónico, según una concepción típica de la pintura de capricho del siglo XVII, en la que el episodio histórico o sacro se convierte en una ocasión para la exaltación del espacio y la perspectiva. El equilibrio entre las masas monumentales, la apertura paisajística al fondo y la eficaz puesta en escena lumínica atestiguan la plena adhesión de la obra a los caracteres más representativos del lenguaje de Ghisolfi. Giovanni Ghisolfi nació en Milán en 1623, se formó probablemente en el ambiente lombardo dominado por la cultura de la perspectiva y la quadratura, y desarrolló un lenguaje personal que combinaba la tradición de las vistas arquitectónicas nórdicas con el clasicismo romano y boloñés. Su actividad se desarrolló principalmente entre Milán, Piacenza y Parma, entrando en contacto con importantes encargos aristocráticos del norte de Italia. En 1650 se trasladó a Roma, donde se benefició de la lección cortonesca y de la colaboración con Salvator Rosa, dedicándose a pintar paisajes y vistas arquitectónicas. Esta propensión paisajística y arqueológica reveló pronto una íntima veta clasicista, marcada por elegantes equilibrios compositivos, que constituirán un precedente esencial para Pannini. Su fama estuvo ligada sobre todo a la realización de caprichos arquitectónicos, encontrando fortuna entre el coleccionismo culto. Sus obras eran especialmente apreciadas por su capacidad para fusionar erudición anticuaria, invención fantástica y rigorosa construcción perspectiva. El capricho representa una de las invenciones más originales de la cultura figurativa barroca. A diferencia de la vista real, propone una reconstrucción ideal e imaginaria de la antigüedad a través de la combinación de edificios clásicos, ruinas, monumentos y paisajes creados por la fantasía del artista. En Ghisolfi el capricho adquiere una particular monumentalidad: las arquitecturas dominan la escena y se conciben como grandes escenarios destinados a albergar episodios históricos, mitológicos o religiosos. El interés principal no es la narración sino la celebración de la grandeza de lo antiguo, interpretada según la sensibilidad teatral del Barroco. El presente lienzo constituye un ejemplo particularmente significativo de esta concepción, en la que el tema evangélico se integra armoniosamente dentro de una grandiosa visión arqueológica. La obra encuentra estrechos paralelismos con numerosos cuadros de Ghisolfi conservados en colecciones públicas y privadas, como se cita en la ficha elaborada por el profesor Sestieri. Desde el punto de vista compositivo, resultan particularmente cercanos los cuadros en los que un edificio clásico ocupa todo el lado de la escena, dejando a la figura humana una función narrativa secundaria, según un modelo derivado de las experiencias romanas de Viviano Codazzi y posteriormente desarrollado de manera personal por Ghisolfi. ??Todas nuestras obras van acompañadas de un exhaustivo certificado de autenticidad. ?? Embalaje profesional y envío asegurado para garantizar la máxima seguridad en el transporte. ?? Para más información no dude en contactarnos +39 329 319 4887 – [email protected] ??Posibilidad de videollamadas y visitas directas con cita previa en MILÁN y BORGOMANERO (NO). ?? Más información y fotografías: www.dequart.com IG - FB @dequ.art