Refinado espejo veneciano del siglo XVIII, caracterizado por una estructura de madera ricamente tallada con motivos naturalistas. El marco está decorado con un denso aparato ornamental compuesto por volutas, hojas de acanto y un animado repertorio floral en relieve, pintado en policromía con tonos pastel, azul, rosa, verdes y amarillos sobre fondo claro. La rica cresta superior presenta un triunfo de flores esculpidas a todo volumen, mientras que los lados están marcados por elementos vegetales ondulados y asimétricos, típicos del gusto rococó. La franja dorada interior crea un contraste luminoso con la policromía exterior, enmarcando el espejo de la época y acentuando su profundidad. Los marcos florales policromos se destinaban a ambientes aristocráticos y burgueses de representación, donde unían función práctica y valor ornamental.
VENEZIA SIGLO XVIII