Espejo florentino tallado plateado decorado en rojo, de la segunda mitad del siglo XX, realizado con un marco calado de desarrollo vertical, decorado con un profundo tallado de volutas recurrentes, motivos foliados y florales que encierran un espejo envejecido delimitado por un marco octogonal ricamente tallado con hojas de acanto.
Espléndido acabado en dos tonos, en bolo armenio, caracterizado por un cálido tono rojo coral que contrasta con las partes marrones, realzado plateado en hoja y oxidado.
Las dimensiones contenidas, el trabajo de talla y el impacto cromático hacen de este espejo de pared un complemento único, ideal para decorar una entrada, un salón, un ambiente elegante y refinado.
Periodo: 1900
Altura: 80 cm
Ancho: 42 cm
Profundidad: 5 cm
art. 881